Lucas 10.38-42

De la predicación de Hans.

  • ¿Qué estás haciendo por Jesús que podría estar siendo una distracción en vez de una expresión de tu relación con Él?
  • ¿Qué crees estar haciendo por/para Jesús para ganarte su aprobación, su amor o su bendición?
  • ¿Qué hay en tu vida que crees que deberías dejar de hacer para aprender a descansar en Él?

Si como iglesia, nuestra forma de vivir con Cristo no nos parece una carga fácil y ligera, si esta no se siente como libertad y no aporta descanso al trabajado y cargado, entonces algo estamos haciendo mal; ese evangelio no es su evangelio, esa forma, no es su forma.

Marta y María.

Algunas cosas interesantes:

Un poco de contexto.

  • Algunos eruditos piensan que este episodio se sitúa en la fiesta de los tabernáculos, así que pudiera ser que estaban en una tienda hecha de ramas y follaje. En esa tiendan vivían durante esa festividad.
  • Estas mujeres eran de Betania. Esto se sabe por Juan 11.1
  • Jesús estaba de camino a Jerusalén, tal como dice Lucas 9.53 (esta es una de las razones por las que se piensa que estarían en la fiesta de los tabernáculos, porque había que peregrinar a Jerusalén en esa fiesta)





  • Algunos dicen que el adverbio καί (y, entonces, también) usada justo antes de la palabra sentada, implica que María no sólo estaba sentada atendiendo a Jesús sino que también servía. Un punto de vista más lógico es pensar que María también se sentaba igual que los discípulos.

PREGUNTA: ¿Qué es la cosa necesaria o la mejor parte?

  • Escuchar a Jesús: Para Lucas, escuchar la palabra es básicamente empezar el discipulado: Lucas 6.47, 8.11,21, 11.28
  • Estar con Jesús -> Ser discípulo de Jesús -> escucharle.
  • La idea en griego no es que una cosa sea buena y la otra mala, sino que, de dos cosas buenas, se escoge lo mejor.

PREGUNTA: ¿Qué es lo que María hizo bien?

  • Protestó a Jesús. ¿Te has quejado a Dios? ¿Cuándo y por qué?
  • Estaba enfadada con Jesús. ¿Te has enfadado con Dios? ¿Cuándo y por qué?
  • Le dijo a Jesús que le dijera a María que la ayudara. Piensa que Jesús es la clave para conseguir la ayuda de María. ¿Sueles pensar que Jesús es la pieza fundamental para la solución de nuestros problemas?

La mejor oferta de María

PREGUNTA: ¿Qué es lo que Marta hizo mal?

Solemos criticar a Marta simplemente porque no estaba escuchando a Jesús, pero tenemos que tener en cuenta que:

  1. En la época, eso era lo que tenía que hacer una mujer, atender a los invitados. No sólo era común o natural, sino que estabas haciendo el bien.
  2. Jesús además, había traído a todos sus discípulos. No eran pocos. Le estaba dando mucho trabajo a María que encima, trabajaba sola.
  3. Realmente lo que hace Marta es la mejor oferta de devoción que conoce.

Y esto es lo interesante.

Conforme nos acercamos a Cristo, nos podemos dar cuenta que muchas de las cosas que hacemos “por él” no es lo que él espera/quiere de nosotros. Y que lo que era nuestra mejor oferta de devoción es, en realidad, hojarasca.

Las razones para esto pudieran ser que es lo que se nos ha transmitido:

  • Tienes que ofrendar.
  • Tienes que servir en algo en la iglesia.
  • Tienes que estar en un ministerio.
  • Tienes que leer la Biblia y orar cada día.
  • Tienes que ser bueno.
  • Etcétera.

La idea que puede que nos esté tratando de transmitir Lucas es que nuestras mejores ofertas de devoción se quedan cortas en contraste con una relación real con Él. Dios no quiere principalmente nuestras obras, nos quiere a nosotros.

¿Necesitamos “Martas” y Marías?

Al mismo tiempo, es importante tener en cuenta que la iglesia necesita ambos tipos de personas. Otro gran problema de Marta es que no era capaz de hacer lo que tenía que hacer sin fijarse en lo que estaba haciendo o no haciendo María. Marta juzga a María por su inacción.

La hospitalidad

PREGUNTA: ¿Qué estaba poniendo en práctica Marta?

Un rasgo importantísimo de la cultura Judía era la hospitalidad. Era no sólo parte de la cultura como nación sino algo trascendental como ley religiosa, incluyendo la hospitalidad al extranjero.

Sin embargo María se había sentado a los pies de Jesús en vez de atenderlo. Este acto, el de sentarse a los pies, era propio, no de las anfitrionas, sino de los discípulos. (Por cierto, no habían discípulas en la época, sólo hombres)

Jesús, en esencia, le está diciendo a María que la relación con Jesús es más importante que la tradición.

Cuando somos mayores que los demás, tendemos a pensar que los más jóvenes hacen ciertas cosas mal porque no se conforman a lo que, para nosotros, es correcto. Marta era la hermana mayor de Maria seguramente, en su percepción ella estaba haciendo las cosas bien y su hermana mal.

La pregunta que podríamos hacernos es ¿Qué tradiciones, costumbres, herencias, legados o rituales hemos puesto por encima de Jesús? Piensa en cosas no que simplemente sean tradiciones, sino que sustituyan, disminuyan o impidan la relación con Cristo.

  • El devocional tradicional: (levantarse, leer, orar) como definición de relación. Es decir, que si ya he hecho el devocional, ya me he relacionado con Dios. Esto es una limitación enorme a todo lo que una relación implica.
  • La música como única/principal expresión de adoración: Cuando reducimos lo que conocemos como adoración a un tiempo musical le restamos todas las implicaciones reales que tiene para nuestra vida y relación con Cristo. Frases como “el tiempo de adoración” hacen más mal que bien.
  • El diezmo como nuestra inversión en Dios: No hay ningún argumento bíblico novotestamentario que avale el diezmo como una práctica necesaria. El diezmo es el 10% de algo. Dios quiere nuestro 100% en todas las áreas de nuestra vida. El diezmo es conformarse.
  • El domingo como el cristianismo: Dios no hizo la mayor obra de sacrificio y perdón incomparable para que nosotros pensemos que lo hizo por que los domingos podamos ir al culto. La vida Cristiana afecta todas las áreas a las que afecta la vida en sí misma.
  • El servicio en la propuesta eclesial local como la única/principal expresión de servicio: sobre todo, los líderes solemos entender el servicio a Dios como la participación en las actividades propuestas por la iglesia local. Además solemos tomar esto como indicativo de la salud espiritual de la iglesia.

No estoy diciendo que hacer estas cosas está mal. A veces incluso puede ser que esté mal porque puede que no la hagamos para servir a Dios, o lo hagamos para enorgullecernos, etc. Pero el hecho de 1) conformarse a ellas o que 2) practicarlas sea lo que entendemos como vida cristiana, es infravalorar la relación con Dios.

Además, en cuanto a la hospitalidad, muchas veces queremos ser hospitalarios y amables con los demás pero a nuestra manera. A veces, nuestra manera no es la necesaria o conveniente y nos ofendemos porque pensamos que no nos están apreciando. El amor o la amabilidad se expresan correctamente en tanto que son capaces de entender las necesidades de la otra persona. Jesús quiere de nosotros, discípulos, no grandes banquetes.

Un poco de eclesiología:

La cohesión entre hacer por Cristo y estar con Cristo debe existir en nuestra iglesia. Hay muchos factores que impiden que todos podamos estar haciendo lo mismo al mismo tiempo (niños, preparativos, horarios, etc) Juntos hacemos posible que podamos tener un poco de todo en nuestra iglesia. Por ejemplo:

  • Algunos cuidan de los niños mientras otros pueden escuchar las predicaciones sin distracciones.
  • Algunos preparan el café/desayuno para que lo podamos tomar y disfrutar antes y después del culto.
  • Hay 2 horarios para los cultos de mujeres para cuadrar con los horarios.

De aquí propongo pensar en dos cosas:

  1. Si yo estoy sirviendo (cuidando los niños de otros, por ejemplo) es porque mi contribución a su cuidado permite que otros “estén con Cristo”. Estén en la mejor parte. Eso no me debe enfadar, me debe alegrar, estoy contribuyendo a que otros estén en la mejor parte.
  2. Al mismo tiempo, es un trabajo interesante pensar cómo nuestra expresión litúrgica y nuestra visión teológica nos está haciendo enfocarnos en lo menos importante y cómo podemos moldearla para que 1) sea coherente con nuestro contexto inmediato 2) no abandone el servicio en amor y 3) se enfoque en estar con Jesús.
  3. Dejar de decir que hay que servir. El servicio no se demanda, se ofrece. Incluso muchas veces se crean ministerios para que la gente pueda estar sirviendo. No es malo crear oportunidades de servicio, lo malo es que esas oportunidades se conviertan en la definición de vida cristiana.
  4. Un ejemplo:

UN POCO DE PARANOIA:

¿En qué otro texto de la Biblia se nos anima a escoger lo mejor? No en el sentido de escoger algo bueno o malo como Josué o Moisés. Sino entre algo bueno y algo mejor.

  • Los dones. desead los dones mejores. 1 Cor. 12.31
  • Buscar primero el Reino de Dios. Mateo 6.33 (Las otras cosas no son malas, pero el Reino de Dios es mejor)
  • Todo me es lícito, pero no todo conviene/edifica. 1 Cor. 10.23

Esto es una característica normalmente ignorada o que no se tiene en cuenta en el cristianismo. El E.S. habitando en el creyente le da la posibilidad de dejar de balancearse entre lo que está bien y está mal y comenzar a tomar decisiones en cuanto a lo que es bueno y lo que es mejor. La ley te invita a pensar entre pecar o no pecar. La gracia quiere derramarse ignorando las consecuencias.

Una conclusión interesante:

“nuestros corazones tienen que estar enfocados, no en hacer el trabajo de Dios o en compartir la Palabra de Dios, sino en amar a Dios”. Fascinarse de cómo y quién es Dios, es clave para amarlo.


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