Preguntas iniciales
- ¿En qué consiste la adoración/alabanza en las iglesias?
- En cuanto a la adoración, lo peor que puede hacer una iglesia es decir cosas como “el grupo de alabanza” o “ahora vamos a tener el tiempo de adoración”. Porque este lenguaje establece la música como adoración y la música NO ES principalmente adoración.
- ¿Qué es la adoración?
- Dinámica: Sal y adora
Qué es la adoración
LA ADORACIÓN ES: Principalmente, en su esencia, transformarse a la imagen de Jesús. Y principalmente como comunidad.
- ¿Cuál es nuestro propósito? PROPÓSITO -> Fuimos creados a su imagen. No sólo Adán, sino toda la humanidad. Génesis 1.26-27. y 1 Cor. 15.48-49. Pero esa semejanza se rompió por el pecado.
- Principio bíblico: Dios, sobre todo, quiere y se deleita (se goza) en que hagamos lo que Él quiere y lo que Él quiere que hagamos es lo mejor para nosotros. [Y este “mejor” es muchísimo más de lo que alcanzamos a entender (Efesios 3.20)] y lo que él quiere es que seamos como Él es.
- Faltar al propósito divino y no buscar la imagen de Dios implica el mismo problema que la mentalidad transgénero.
- Como esa imagen se rompió, El propósito de Cristo es restaurarnos a su imagen: De forma individual, pero sobre todo como iglesia. 2 Cor. 3.18.
- Esto significa que somos participantes de la naturaleza divina: 1 Ped. 1.4
- Y que el cuerpo (comunidad, humanidad) finalmente tenga la estatura de Cristo. Efesios 3.4-16
- ¿Puede un individuo ser como Jesús? No hay indicios de que esto sea posible de manera individual (Romanos 3.10, Romanos 7.17-19), pero sí como iglesia (Hechos 2.41-47)
- Parece más fácil que seamos como Cristo entre todos, pero es más ambicioso. No sólo te preocupas de ti, sino de todos.
- De este modo estaremos plenamente unidos entre nosotros y con la trinidad. Juan 17.20-23
- Tomate un tiempo para flipar.
- Todo esto es posible por la fe que acepta la gracia. Y sin fe no se puede agradar a Dios. Hebreos 11.6
¿Qué opinión crees que tiene Dios de las expresiones de adoración que no tienen esto como base? ¿Qué crees que piensa Dios acerca de los que le “adoran” y no se están transformando?
Una pista -> Isaías 1.11-15.
Sabiendo que la transformación es la esencia de la adoración, la siguiente pregunta parece obvia ¿qué hago para colaborar en mi transformación?e igual de importante ¿qué hago para colaborar en la transformación de otros?
El Ciclo de la adoración.
- Ya eres creyente, el ES está tratando contigo y procurando tu transformación. Así que empieza el ciclo.
- Tienes carencias, áreas en tu vida que no funcionan, cosas en las que no has madurado, pecados recurrentes. El ES, las otras personas y tu propia introspección van descubriendo estas áreas. El ES te lo hace ver con tu ayuda y la de los demás, te convence de pecado (Juan 16.8)
- Entonces te arrepientes y confiesas tu pecado a Dios. Pero (y aquí viene el elemento que la iglesia actual ha decidido olvidar) CONFIESAS tu pecado a alguien que es parte del cuerpo de Cristo. No lo haces porque necesitas que el perdón de esa persona te salve (como piensa la iglesia católica) eso no tiene sentido, tu salvación está conseguida no por ti, sino por la sangre de Cristo, el ES vive en ti y te garantiza la vida eterna. Lo haces porque la herramienta de edificación es el cuerpo de Cristo. (1 Tes. 5.11, Efesios 4.12,15-16, Romanos 14.19, 1 Cor. 14.12, Romanos 15.12)
- Sólo hay algo más horrible que descubran tus pecados escondidos. Que no los descubran.
- El problema de la hipocresía. Con hipocresía no hay reconocimiento, sin reconocimiento no hay confesión ni arrepentimiento. Sin esto es imposible recibir la gracia que transforma. Sin esto es imposible agradar a Dios.
- Dinámica: TIEMPO DE CONFESIÓN ¿Qué te atreves a confesar?
- El objetivo de confesarse es recibir la gracia. (Efesios 4.29) La necesidad del hijo de Dios es procurar en todo momento recibir la gracia de Dios a través de su cuerpo (obviamente esto no significa pecar adrede Romanos 6.1-2). No te preocupes, vas a pecar aunque no quieras (como Pablo) y durante toda tu vida van a haber áreas de tu vida que necesitarán crecer y áreas inmaduras. (¿cuántos años se necesitan para ser como un dios infinito? infinitos)
- La gracia debe aceptarse. Es casi tan difícil confesar un pecado horrible o una conducta pecaminosa como aceptar que la respuesta sea la gracia. Pero es la única forma que tenemos de llegar al siguiente punto.
- La gracia transforma. Y esto es un misterio, y es una transformación que no está bajo nuestro control. Quizá podamos entender los mecanismos de la ley para transformar la conducta (castigamos a los niños, prohibimos, ponemos normas para que su conducta sea adecuada) pero parece que los mecanismos de la gracia para la transformación están ocultos a nuestros ojos. Parece que es un terreno preeminentemente del Espíritu Santo. Parece que la gracia nos maleduca. La gracia, al ser aceptada, despierta el deseo natural de correspondencia servicial, sentimos la necesidad de corresponder. El que recibe y acepta la gracia ama, no porque se sienta en deuda, no por obligación sino porque ha sido amado. (1 Juan 4.19)
- La transformación en sí (como hemos visto) adora a Dios. Cumplimos su propósito, nos hemos acercado más a la imagen de Cristo porque:
- o hemos crecido en nuestra vida cristiana
- o porque hemos hecho a otro crecer.
- Y esta transformación es el detonante de toda una multiforme expresión de adoración y, como no, de más gracia (1 Pedro 4.10-11). Esto es una bola de nieve que provoca más transformación y más adoración y gloria a Dios. Aquí también puede entrar la música, el servicio, la oración, y todas las expresiones que te puedas imaginar.
- Esta es la vida del hijo de Dios, la vida del ciudadano del Reino de Dios. Este es el ministerio de Cristo. Esto es reconciliar al mundo con Dios. (2 Cor. 5.17-20)
- Solamente dentro de este ciclo de adoración/transformación tiene sentido la expresión de alabanza que conocemos actualmente y cualquier otra expresión.
La última pregunta que deberíamos hacernos es: ¿Cómo doy gracia?
Dinámica: Uno confiesa y el otro da gracia
- Diferencia entre dar gracia y la permisividad.
- La gracia no ignora el problema, la gracia da lo que no mereces pero lo que da tiene que colaborar en la transformación.
- La permisividad hace como si no hubiera pasado nada. Le quita importancia al asunto o lo ignora y por lo tanto no hace lo que tiene que hacer para solucionarlo.
- La gracia no castiga ni culpa, pero tampoco ignora las consecuencias ni quita responsabilidad. Si hay confesión y arrepentimiento genuino la gracia no pretenderá añadir más mal, no hará más heridas, pero tampoco tratará de evitar las consecuencias de los pecados o tratará de evitar la responsabilidad del pecador.
- La gracia consuela y ayuda a ver la esperanza que hay en la transformación. La gracia reconoce tu debilidad como pecador y quiere restaurar tu vida y para ello te recuerda los beneficios de entregarse a los mecanismos de Cristo para redimirnos.
- La gracia estimula la colaboración del necesitado en su transformación. La gracia te hace ver la necesidad de colaborar con el Espíritu Santo en tu santificación.
- La gracia está empapada de amor. No es áspera, no usa malas palabras ni es rencorosa. No recuerda lo malo para herir.
- La gracia te hace sentir que estás agradando a Dios. La gracia te recuerda que arrepentirse alegra a Dios (Lucas 15) y que Dios está deseando que, en nuestro pecado, volvamos a él.
- La gracia se implica con la otra persona, es inmanente. Necesita saber cómo ayudar, cómo acompañar al otro, como encarnarse en su problema. No trata de dar los 7 tips para no volver a pecar, sino que pretende seguir recogiéndote en cada caída.
- La gracia no te va a obligar a obedecer, va a amarte hasta que desees hacerlo.
- La gracia no necesariamente provoca respuestas instantáneas. Provoca procesos que van operando en la vida de los creyentes.
- La gracia no acapara el protagonismo. La gracia permite hablar y expresarse al otro, no trata de tomar el control de la conversación. Es paciente.
