BE505: El Reino y los pactos

Una vista profunda de las dispensaciones y los pactos.

La historia de las promesas de Dios.

Dispensación: Implica un mandato y responsabilidades que gobiernan a toda la humanidad a medida que la historia avanza hacia el cumplimiento del perfecto gobierno de Cristo. Enfatiza la preservación y el gobierno de la humanidad.

Pacto: Implica una promesa y un cumplimiento anticipado que acerca a los elegidos al cumplimiento de todas las promesas a través de Cristo. Enfatiza la redención y la restauración. 

Si no hay nada que preservar, no hay nada que redimir, la preservación es necesaria para la redención.

Pactos Bíblicos: 

  1. Pacto con Adán. Enfatiza el gobierno humano como imagen de Dios.
  2. Pacto con Noé. Reafirma el pacto con Adán y promete la preservación de la raza humana.
  3. Pacto con Abraham. Una tierra, bendición, y una nación que se extiende a través de Isaac y Jacob (Israel)
  4. Pacto con Moisés. Centrado en la tierra prometida. Bendiciones y maldiciones dependientes de la ley. Condicional.
  5. Pacto con David. Un rey y reinado eterno apuntando hacia el Mesías.
  6. Nuevo Pacto. Cumplimiento de todas las promesas y pactos a través de Jesús.

EL PACTO CON ADÁN.

¿Cómo podemos entender de la mejor manera el final de la humanidad a la luz del principio de la misma?

  • Propósito: La progresiva expresión del imago dei. Este es el propósito de la vida humana desde el comienzo del Edén. 
  • Significado: El gobierno divino mediado por la humanidad. Dios escogió a los seres humanos para que administren el mundo.
  • Meta: La progresiva glorificación de la humanidad por la gracia de Dios. Por el trabajo del Espíritu.
  • Resultado: La madurez de toda la creación a través de la humanidad. Si la humanidad gobernase como debería gobernar, toda la creación recibiría bendición.

¿Cómo empieza la escatología con Adán y Eva?

En el relato de la creación de Adán y Eva vemos el propósito de Dios para la creación: La conformidad y el cumplimiento del imago dei.

El propósito de la redención es restaurar para luego cumplir su plan.

En el escatón (El regreso total de Jesús), podemos ver el cumplimiento total de esto: Redimir a la humanidad a través de Jesús. No es coincidencia que Adán y Eva fueran creados a imagen de Dios y que Jesús sea la imagen de Dios. No es coincidencia que el lenguaje del NT sugiere cosas como que tenemos que conformarnos a su imagen. Acercarnos a su imagen.

¿Hubo un pacto adámico?

Oseas 6.6-7 Dice explícitamente que hubo un pacto con Adán y que fue quebrantado.

Génesis 1.25-28

Existe un debate sobre qué significa exactamente que Dios nos creara a su imagen, algunos dicen que se trata de nuestro aspecto físico, otros hablan de la moral, del intelecto, de que es algo intangible, etc.

Michael Svigel: Todo nuestro ser es creado conforme a la imagen de Dios. Fuimos creados como seres psicosomáticos. Seres encarnados, de carne, esto es lo que es la humanidad. Y lo que está destinada a ser. La separación del cuerpo y el alma, lo material de lo inmaterial, es decir, la muerte, no estaba en el plan original. Por lo tanto la imagen de Dios está relacionada con:

  • la persona al completo 
  • y tiene un aspecto esencial de nuestra naturaleza humana que refleja de alguna manera la imagen de Dios 
  • y hay algo también en cuanto a las relaciones con Dios con la naturaleza y con los demás que refleja esa imagen 
  • y hay algo también sobre el llamado en sí, el aspecto funcional de la imagen de Dios: Fuimos llamados a multiplicarnos y fructificar y llenar la tierra y sojuzgarla en favor de Dios.

Es interesante el versículo 28: Dios los bendijo.

  • La tarea en sí es una bendición. El trabajo. El trabajo es una bendición. Esto nos da una visión de cómo será el futuro milenio donde habrá trabajo. Si pensamos en el capítulo 1 y 2, se trata de ver a Dios trabajando en la creación de los cielos y la tierra. Básicamente Dios le está diciendo a la humanidad, continúa el trabajo que yo he estado haciendo. Dios descansó en el día 7 pero el trabajo no estaba terminado. Parte de ser imagen de Dios implica continuar el trabajo que Dios comenzó a hacer, en ese sentido, hacemos lo que Dios hace.
  • La bendición no implica solamente que Dios da una tarea, sino que también nos está permitiendo hacer esa tarea. En ningún caso, el plan de Dios ha sido que seamos independientes de Dios. Nunca seremos poseedores de nuestra propia independencia, incluso en la inmortalidad. Toda nuestra vida está destinada a ser dependientes de Él y su gracia.
  • Espíritu y Bendición está asociados con mucha frecuencia. Isaías 44.3. El Espíritu suele ser la bendición. Gálatas 3.14. 

CRISTO ES LA IMAGEN DE DIOS

2 Corintios 4.4, Colosenses 1.15, Hebreos 1.3

Mientras que Adán y Eva fueron creados conforme a la imagen de Dios, Cristo es imagen de Dios.

Hipótesis Cristocéntrica: Para entender que la humanidad fue creada a imagen de Dios, debemos mirar a Cristo, la imagen de Dios. Para entender más cosas en la teología, debemos mirar a Cristo.

La escatología, la antropología, la pneumatología, angeología, soteriología/santificación, 

y la eclesiología se pueden explicar en base a la Cristología.

En el momento en el que Dios crea a Adán y a Eva ya está en mente Cristo. No existe ninguna otra posibilidad

Todo esto crea un vínculo fuertísimo entre la creación y la redención y restauración, centrado en Cristo tanto en cuanto a la anticipación como en cuanto a el cumplimiento y crea una conexión entre la escatología, antropología y soteriología (salvación).

NOTA: Nosotros tenemos la imagen de Dios, pero no la semejanza. No estamos conformados a la perfecta imagen de Cristo. La imagen de Dios es conservada incluso tras la caída, pero la semejanza de Dios solo se alcanza conforme nos acercamos a la semejanza de Cristo.

Llamar a Cristo la imagen de Dios no es una coincidencia en la Biblia.

La deificación trata de que progresivamente, poco a poco, más y más nos vamos haciendo portadores de la naturaleza divina hasta llegar a ser semejantes a la imagen de Dios. No se trata de que nos convirtamos en dioses, pero sí que pertenezcamos a Él.

La idea de convertirnos en Dios es tan absurda como la idea de contar hasta el infinito. ¿Cuánto tiempo te llevaría? Nunca lo conseguirías.

Pero buscar la semejanza de Cristo es un proceso eterno de crecimiento que no acaba nunca.

Muchas veces nos hemos tenido que tragar esto rápidamente porque todo el cristianismo, durante muchos años ha estado luchando con ello: Cuando mueres y vas al cielo ya lo tienes todo y ya todas tus preguntas tendrán respuesta. Esto no puede ser del todo cierto, cuando vayamos al cielo no seremos omniscientes y habrán cosas que sólo Dios sabrá. Nuestra capacidad sigue siendo finita en el cielo aunque tengamos el potencial de siempre seguir creciendo. No tendremos barreras para el crecimiento, pero seguirá siendo un crecimiento progresivo eterno. El crecimiento es parte de la humanidad, es parte de la vida.

El interés predominante de los textos del NT que hablan de la imagen de Dios no tratan de defender la presencia universal de Dios en la humanidad y de este modo exponer una creación antropológica. En vez de eso, tomados juntos, los pasajes del NT elevan a Jesús como la imagen de Dios. Por tanto, por extensión, los escritores del NT declaran que la comunidad creyente comparte esta nueva antropología cristocéntrica.

  • Como imagen de Dios, Jesús gobierna sobre toda la creación (Colosenses 1.15-18). Así que, como iglesia, donde Cristo es la cabeza, nosotros somos co-gobernadores junto con Cristo.
  • Como imagen de Dios, el Hijo se encarnó en una humanidad creada a la imagen de Dios. En el propósito de Dios, nosotros somos creados de esta manera porque el Hijo iba a ser encarnado como uno de nosotros. La intención de que fuéramos diseñados así es porque Dios Hijo iba a ser encarnado así.
  • Como imagen de Dios, Cristo es la meta de la existencia humana así como redimir y traer la imagen de Dios de manera perfecta. 2 Corintios 5.17, 2 Pedro 1.4, 1 Juan 3.2

Génesis 3 es el fallo al manifestar la imagen de Dios.

Jesús redimió al ser humano de la esclavitud del pecado, de la muerte y de la maldad. Pero también Él hizo efectivo el trabajo que no se completó con Adán. Lo unió con Dios, otorgándoles el verdadero ser en Dios y haciendo surgir una nueva creación. Jesús no sólo logra la salvación en un sentido negativo (eliminar la muerte y el pecado) sino que también lo hace en un sentido positivo, completando su imagen del ser prelapsario. La relación de Dios con el ser humano no es únicamente como un sanador. La salvación del ser humano es mucho más amplia que la redención.

Es cierto que en toda la tradición católica y por ende, en la tradición protestante, el énfasis ha estado en la redención; especialmente en cómo se pagó el pecado y cómo eso nos salva del infierno. Así que el infierno es lo que evitas, pero ¿Qué ganas? Respuesta tradicional: Voy al cielo. Y si preguntas ¿Dónde dice eso en la Biblia? se suele citar los pasajes de un cielo nuevo y una tierra nueva de apocalipsis, los cuales no son el cielo. El cielo nuevo y la tierra nueva no es el cielo. No sabemos a donde vamos a ir cuando muramos. Hemos cogido prestada la idea de los cielos y tierra nuevos y la hemos colocado en el cielo. Puede que sea así, pero no existe ningún principio bíblico para pensar que esto sea así.

En la tradición protestante todos sabemos exactamente de qué hemos sido salvos. Pero parece que no tenemos muy en cuenta para qué hemos sido salvados.

¿Es la salvación únicamente algo acerca de nosotros y de nuestra necesidad de nacer de nuevo?¿o existe un propósito aún más profundo en los planes de Dios?

Lo cierto es que la salvación involucra de manera más clara el proceso contínuo por el cual el pueblo de Dios va incrementando su participación en la naturaleza divina. (2 Pedro 1.4) transformándose cada vez, más y más a la semejanza de Dios.

A través de su amor trascendente, nuestro Señor Jesucristo se convirtió en lo que somos, para que Él nos haga ser lo que Él es. (Jesús murió como uno de nosotros para que nosotros podamos vivir como Él)

Pero aquí hay algo que parece no funcionar, Él es un Dios infinito. No podemos convertirnos en Él. Somos seres finitos. La clave es que somos seres eternamente crecientes pero nunca completamente llenos. Es parte de nuestra naturaleza, genera esta completa dependencia total de un Dios infinito. 

Siempre estaremos creciendo en el conocimiento y relación con este Dios infinito y absolutamente glorioso transformándonos cada vez más, de gloria en gloria eternamente. Es nuestro propósito. Y no sólo se limita a nuestra relación con Dios sino también a nuestra relación con los demás y con Su creación. Tiene múltiples dimensiones.

Porque pueden haber muchos malentendidos abandonamos los términos deificación o theosis. El término usado es Cristificación.

  • No nos convertimos en dioses, sino en una nueva criatura de acuerdo a la imagen y a la semejanza de Dios.
  • Glorificación progresiva, Eterna Cristificación. 
  • Un crecimiento contínuo para (aunque nunca se llegará) convertirnos en personas semejantes a Cristo.
  • No es meramente alinear nuestro carácter moral al de Jesús. (2 Cor. 5.17). Es cierto que cada vez nuestro comportamiento debe asemejarse al de Jesús, pero no podemos reducirlo a esto o convertirnos en moralistas. No podemos reducir nuestra fe a lo que Jesús hizo y simplemente seguir su ejemplo.
  • No es meramente ser conforme a su cuerpo físico (Filipenses 3.20-21)
  • Es conformarse a la imagen  y semejanza de Dios encarnado (Jesús) (Romanos 8.29-30, 1 Cor. 15.46-49, )

1 Juan 3.2-3.

El pacto con Adán es la razón de que en Romanos 1 diga que toda la creación está gimiendo clamando, precisamente por esta transformación en Cristo. 

Somos seres creados para este mundo, para respirar aire, para vivir aquí. La escatología Cristiana cuenta con nuestro cuerpo físico y con este mundo físico.


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