La realidad del sufrimiento
- En la Biblia se da por sentado que el sufrimiento es una realidad. No hay que demostrarlo, se da por hecho que el ser humano sufre.
- El sufrimiento es consecuencia de la presencia del pecado en el universo. El ser humano no ha sido diseñado, creado, para sufrir. Pero le toca vivir en un mundo caído, y por consiguiente va a sufrir. En el otro lado de la eternidad el pacado no tendrá representación.
- La universalidad del sufrimiento: ningún ser humano ha escapado del sufrimiento. No por ser cristianos vamos a no sufrir.
- Como regla general, el ser humano acepta el sufrimiento, hasta cierto punto, como natural y normal en este mundo. (Acercar la mano a la llama)
- Para el ser humano el problema no es la realidad del sufrimiento, sino cuando le parece ser excesivo o irracional el sufrimiento. (Cosa que varía de persona a persona). El cristiano suele encajar peor el sufrimiento a priori. Podemos llegar a sentirnos decepcionados con Dios. Pero cuando lo encajamos el creyente lo puede llevar mejor.
El comportamiento de los personajes bíblicos en medio del sufrimiento
- Los personajes bíblicos reaccionaron al sufrimiento con una aceptación realista. Sólo se preguntaban qué hacer con el problema. No fue simplemente una resignación pasiva y derrotista a la aflicción, no hay elementos de fatalismo, sadismo o masoquismo. Si podían evitarlo, lo evitaban.
- Tampoco percibimos en los personajes ninguna amargura, o la intención de echarle la culpa a otros, o a Dios.
- Los “sufrientes” en la Biblia: protestaron, hicieron preguntas y expresaron su frustración. Los personajes bíblicos fueron prácticos, pragmáticos. Buscaban una soll.
- La diferencia de los griegos, los hebreos no se interesaban mayormente en la filosofía, sino en la práctica.
- Nuestra cultura ha fracasado en cuanto a prepararnos para enfrentar el sufrimiento. Pensamos que el dolor es algo que se debe de evitar, algo que se puede curar instantáneamente con una píldora, y hemos llegado a pensar que la felicidad y la alegría también se obtienen tragando una píldora. Pensamos que siempre tenemos que tener algo para quitarnos el sufrimiento.
- Algunas veces llamamos sufrimiento a lo que no pasa de ser una inconveniencia sin importancia. Lo que para nuestros abuelos solía ser nada más que un riesgo normal de vivir en este mundo, hoy se ve como suficiente causa para entablar pleito judicial contra alguien y exigir una compensación por el “dolor y sufrimiento”.
- También existe la cruel idea, camuflada claro está, de que la persona que sufre no puede aportar nada positivo a su entorno.
- La Biblia afirma todo lo contrario, cuando sufrimos, aún cuando el sufrimiento sea intenso, podemos ser útiles a Dios, y a nuestra sociedad, y la experiencia de sufrimiento enriquece también al que sufre.Sal. 40:1-3:
- La idea de que siempre alguien tiene que cargar con la culpa de mi sufrimiento, no encaja en el texto bíblico. Siempre estamos bucando a un culpable.
- La aceptación realista del sufrimiento de los personajes bíblicos, les llevaba a su vez a hacer todo lo que estuviera a su alcance para buscar y hallar alivio. Se trata de centrarse en lo que puedes hacer y no en lo que no puedes hacer.
El ejemplo de José
- Su actitud no fue de resignación. José podía haber tenido razones más que suficientes para darse al abandono, echarse a llorar, quejarse, echar la culpa a la familia, a la sociedad, a Dios, etc. El no era culpable de sus sueños ni de el favoritismo de su padre.
- Fue vendido como esclavo por sus propios hermanos:
- Fue obligado a aprender nuevas costumbres y un nuevo idioma;
- Se encontraba lejos de sus seres queridos, y de todo lo que le aportaba seguridad y estabilidad: Estaba ahí en la condición de esclavo, alguien sin valor.
- Pero José no permitió que sus amargas circunstancias le arruinasen la vida; él fue fiel en todo trabajo que se le encomendó hacer. Lo poco que podía hacer José como esclavo, ahí José destacó. Hizo su trabajo lo mejor que pudo.
- La mujer de Potifar trató de seducirlo sexualmente, él se negó y ella lo acusó de haber tratado de violarla; y fue injustamente encarcelado:
- Pero José no permitió que sus sufrimientos lo hundieran:
- No se quejó de la sociedad, no culpó a Dios, no se entregó a compadecerse de sí mismo, no se entregó al alcohol o las drogas….
- Pero sí se dedicó con diligencia a realizar cualquier trabajo que le encargaban: Y lo que podía hacer era ayudar al carcelero.
- Esto no quiere decir que José no haya sido inmune al sufrimiento. Gn. 40:14-15 José quería la libertad.
- No nos olvidemos: la prosperidad no está en los acontecimientos y circunstancias, sino en el carácter de la persona y su actitud. José hubiera prosperado en cualquier situación.
- “Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción”.
- Gn. 41:50-51
- José no le echa a Dios la culpa de sus sufrimientos, sí bendice a Dios, diciendo que fue Él quien hizo olvidar el sufrimiento y le hizo fructificar.
- Su teología no nació del sufrimiento. Al revés, aplicó su teología a su sufrimiento, y fue su teología puesta en práctica lo que le hizo aguantar, triunfar, sobre el sufrimiento y bendecir a Dios.
- El sufrimiento humano no es desconocido para Dios: “Vosotros pensasteis mal contra mí, más Dios lo encaminó a bien”. (Recordad, no era un poco de sufrimiento, eran 20 años de sufrimiento).
- Gn. 50:20
El sufrimiento no aporta destrucción en nosotros, sino que Dios lo usa para perfeccionarnos. El diablo quiere utilizar el sufrimiento para destruirnos, pero Dios lo usa para transformarnos.
El ejemplo de David:
- David sufrió grandemente cuando murió el hijo que nació de su adulterio con Betsabé. “David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra”. * 2S. 12:16:
- El niño murió, y los siervos temían cómo la noticia afectaría al rey. David comprendió que el niño había muerto y así se lo confirmaron. 2S. 12:19
- La reacción de David: “Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas, y entró en la casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan, y comió”. * 2S. 12:20
- Sus siervos quedaron perplejos. Pero David les dijo: 2S. 12:22-23
- El sufrimiento no detiene la vida, la vida continúa. La acción es una respuesta mucho más positiva al sufrimiento, aún cuando sea imposible encontrar una explicación lógica al sufrimiento.
- Dios es Dios cuando da y cuando quita.
- Yo no tengo que esperar a sentirme bien para adorar a Dios, sino que me sentiré bien cuando adoro a Dios.
- Solemos coger los ejemplos donde hay un final feliz, pero lo cierto es que el porcentaje es muy pequeño… es mucho más común cuando el sufrimiento simplemente no tiene algo bueno.
