Salmo 96
Cuando hay una llamada a la adoración la idea es centrarnos en Dios, en quién es y lo que hace y dejar de centrarnos en nosotros.
- Siempre que hay una llamada a la adoración hay proclamación.
- La proclamación busca la salvación de las personas.
- Esta salvación provoca una expresión de alegría.
- Nuevamente hay adoración porque todos adoramos a Dios.
Es difícil adorar en medio de la tristeza y el dolor.
LA RAZÓN FUNDAMENTAL POR LA QUE MURIÓ CRISTO:
PARA LA ALABANZA DE SU GLORIA (Ef. 1:3-14)
La estructura de este párrafo es una doxología seguida sin interrupciones:
- (1:3-6) Termina: “para la alabanza de la gloria de su gracia”. Siendo el enfoque principal, o la persona principal DIOS PADRE.
- (1:6-12a) Termina: “a fin de que seamos para la alabanza de su gloria”. Siendo el enfoque principal, o la persona principal DIOS HIJO.
- (1:12-14) Termina: “para la alabanza de su gloria”. Siendo el enfoque principal, o persona principal DIOS ESPÍRITU SANTO.
La razón por la que hemos sido salvos es para adorar a Dios trinitario.
Pablo eleva una alabanza al DIOS TRINO en el contexto de la salvación.
PABLO DEJA EN RELIEVE LA INICIATIVA DIVINA:
- (v.3) Nos bendijo. La naturaleza de esta bendición: “toda bendición espiritual…” La necesidad fundamental del ser humano es la espiritual, lo que da razón a su esencia como criaturas de Dios.
- (v.4) Nos escogió.
- (v. 5) Habiéndonos predestinado.
- (v.8) Hizo sobreabundar (su gracia) para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia.
- (v.9) Según su beneplácito.
- (v.11) Según el designo de su voluntad.
(Ro. 5: 5-10)
EL OBJETO DE SU MUERTE: Débiles, impíos, pecadores, enemigos. Jesús no muere por un grupo de amigos. No era nada bueno en nosotros para morir por nosotros.
EL PROPÓSITO DE SU MUERTE: Justificarnos, salvarnos, reconciliarnos.
PABLO NOS REVELA EL PROPÓSITO DE ESTA INICIATIVA:
La motivación, lo esencial de nuestra salvación no debe de ser:
- La paz ofrecida, o una vida de gozo y plenitud.
- La salida o solución a un determinado problema o situación.
- Un futuro mejor y prosperidad.
- Un lugar en el cielo garantizado.
- El escape del infierno.
(Todas estas cosas y muchas más, manan de la Cruz de Cristo para nuestro provecho, pero no son lo esencial, lo prioritario de nuestra salvación).
- (v.4) “Para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”.
- (v.5) “Para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo”.
- Ef. 5:1.
- Ro. 8:29.
- Mt. 5:48.
- Lc. 6:36.
- 1P. 1:14-16.
- (vs. 6,12,14) “A fin de que seamos para la alabanza de su gloria”.
RECUERDA:
- (1 Co. 6:19-20) Hemos sido comprados, y hemos de glorificar a Dios.
- (2 Co. 5:15) Hemos de vivir vidas que agraden al Señor.
- (Ef. 2:10) Dios ya ha decidido lo que podrías y deberías ser. Dios nos ha preparado algo específico para que lo hagamos. Desde la eternidad pasada Dios ha tenido un plan concreto para cada uno de sus hijos. Desde siempre Dios nos ha amado y nada, ni nadie, podrá hacerle cambiar. (Ro. 8:35-39).
¿CUÁNDO HEMOS DE ALABAR A DIOS?
Dios busca verdaderos adoradores que le adoren en Espíritu y en verdad. (Jn. 4:21-24) No busca conocimiento ni resultados. Lo que busca es adoración.
- Podemos adorar a Dios en cualquier momento y en cualquier lugar. (Sal. 119:62; Hch.16:25) Porque Él siempre está buscando lo mismo de nosotros.
- Dios está interesado en la adoración de sus hijos.
- Los “verdaderos adoradores” son aquellos que aceptan Jn. 14:6. Son los que han aceptado a Jesús como el único camino. Por ello la adoración requiere un nuevo nacimiento.
- En “Espíritu”, es adorar en la nueva esfera que Dios ha revelado a su pueblo. (Ef. 2:18)
- En “Verdad”, es adorar a Dios a través de Jesús. (Jn. 14:6; 1 Ti. 2:5)
- Ahora es la “hora para adorar a Dios”. Cualquier momento es un buen momento.
- La adoración antecede a toda conquista: (Jos. 5:13-15) Toda conquista nace de un encuentro personal con la persona de Jesús. Lo primero que debemos hacer es centrarnos en Dios.
- A veces la vida del creyente es como el pueblo de Israel en el desierto, ni esclavos en egipto ni disfrutando de la tierra prometida. Puede que gran parte de nuestra vida cristiana la pasemos en ese desierto, sin disfrutar de lo que Dios ha preparado para nosotros.
- Revelación: Jesús le muestra quién es Él.
- Adoración: Cuando Josué ve la revelación de Jesús, después le adora. No necesitó una demostración de poder. Se reveló la persona de Jesús.
- Servicio: La adoración espera de nosotros una acción y esa es la disposición al servicio a Dios. El que habla es Dios, y nosotros somos los que obedecemos.
- Obediencia: Dios nos enseña a obedecer aún cuando las cosas no cambian.
- “Dimensión espiritual”:
Para avanzar muchas veces se tienen que cortar algunos beneficios. Para el pueblo de Israel fue el maná. A veces vivir en el desierto es una opción muy cómoda, pero no es la razón para la que hemos sido salvados. Cuando Dios nos quita bendiciones puede ser para comprobar si le servíamos, obedecíamos y adorábamos por las bendiciones que Él nos daba.
Dios trabaja al mismo tiempo en esferas diferentes. A veces pensamos que lo nuestro es lo más importante, pero Dios tiene una visión global de las cosas que suceden. No sólo trabaja en una dirección, sino en muchas direcciones.
Los habitantes de Jericó no temían al pueblo de Israel, sino al Dios de Israel.
Cuando ya estaban en la tierra conquistada. Dios les dio el maná, la tierra prometida, etc aún ellos teniendo en su equipaje los dioses ajenos de egipto. Cuando recibimos algo de Dios eso nos debe llevar a santificarnos más para Dios. No porque Dios te bendiga en tu mediocridad significa que tengas que habituarte en esta mediocridad.
