Tarea. Definiciones de Adoración.
Veneración, reverencia, latría, glorificación, exaltación, respeto, reverencia, consideración, cariño, devoción, aprecio, admiración, culto, honor, fervor, idolatrar, invocar, exaltar, enaltecer, postrarse, alabanza, magnificar, apreciar, celebrar, sumisión, fervor
Cuantos más sinónimos más se amplía la idea de la adoración.
No sólo debemos tener un asiento intelectual, sino que debemos sentir para que eso nos lleve a la acción.
Toda la expresión de adoración tiene que ver con Admirar.
Cuando meditamos en Dios lo admiramos.
- Al admirar imitamos. Terminamos imitando aquello que admiramos. Por eso es tan importante para la transformación de nuestras vidas a quíen admiramos. Nuestro reflejo habla de a quién admiramos. Y nosotros estamos aquí para proyectar a Jesús.
Hechos 4.13 A lo mejor se podía corregir técnicamente a Pedro y Juan, pero lo que no podían corregir era el reflejo que tenían los discípulos de Jesús.
Todos somos el producto de lo que ha ido entrando en nuestra vida. Eres la suma de muchas influencias de muchas personas en muchas etapas de tu vida.
Sabiendo esto, podemos decir que nadie es indiferente cuando conocemos a Dios. Conforme conocemos a Cristo Él va tomando protagonismo en nosotros y nosotros lo vamos perdiendo.
Al mismo tiempo, nosotros somos imitados por otras personas.
Lo normal en el sentido espiritual es que si tenemos la vida de Cristo seamos como cristo pero es esta relación la que nos lleva a admirar para luego imitar. No una imitación vaga y mimética, sino real, que nace de haber recibido la vida eterna.
Cuando admiras bien, imitas bien. Porque es algo natural.
La adoración no es sinónimo de educación. (ejemplo de niño que rechaza comida por educación con una visita) Porque por fuera podemos mostrar muchas cosas pero por dentro seguir pensando mal. Adoración no es sólo decir cosas bonitas, porque Dios no sólo escucha, sino que examina lo que sale de nosotros.
Lo fundamental es que lo fundamental siga siendo lo fundamental.
Lo fundamental es que la adoración cumpla esto:
Lo que sacamos sea un reflejo de lo que hay dentro y lo que hay dentro un reflejo de lo que admiramos. Y la admiración no se puede retener.
Adoración no es sólo una expresión aprendida. No tiene que ver con formas y tradiciones o denominaciones. Aunque estemos adecuandonos a nuestras iglesias, Dios quiere nuestra adoración única e individual. Tenemos una influencia de nuestro entorno, no debemos desentonar, pero tampoco tenemos que anularnos a nosotros mismos.
LOS ATRIBUTOS DE DIOS
- Solamente podemos conocer acerca de Dios lo que Él ha querido revelarnos.
- Solamente la Biblia y la obra iluminadora del E.S. nos pueden dar la información adecuada y precisa acerca de Dios.
- Si quieres hacer un buen regalo, debes saber qué le gustaría a la otra persona.
(No vamos a hacer un estudio detallado de todos los atributos de Dios, dado que tal estudio pertenece a la Teología Propia. Pero sí vamos a mencionar algunos de los atributos de Dios, para tener un conocimiento más amplio de Dios, y así poder adorarle mejor).
- Salmo 146:1. El hombre se auto-invita a alabar a Dios. A veces la alabanza no fluye. No debemos pensar que no debemos adorar cuando no lo sentimos. Muchas veces no queremos adorar, pero tenemos que animarnos a hacerlo. El ser humano puede comunicarse con Dios, con sus semejantes, con la creación, con el mal y consigo mismo. Por eso debemos activar en nosotros mismos la adoración.. No sólo adoro cuando tengo ganas, sino que debo activar la adoración.
- Is. 43:21-22. Dios nos ha creado para ello. Por eso, cuando no queremos, debemos hacerlo.
- Dt. 10:21. Nuestra alabanza no es el objeto de la alabanza. Es Dios.
- Mal. 2:2. Es muy importante glorificar a Dios con nuestras vidas y labios. Dios no sólo quiere una expresión verbal, sino quiere que en la adoración esté nuestro corazón. Si no es así, Dios envía maldición. Debemos entender que lo que puede ser un elemento de bendición puede terminar siendo un elemento de maldición. Esto nos debe hacer pensar: ¿Dónde está mi corazón cuando canto?
LA OMNISCIENCIA DE DIOS:
DEFINICIÓN:
- Dios posee un conocimiento total de todas las cosas reales y posibles. Dios no ha tenido que aprender nada, Él tiene un conocimiento completo de todas las cosas pasadas, presentes y futuras. No puede añadir conocimiento a lo que ya sabe.
- 1S. 2:3.
- Sal. 139.
- He. 4:13. No hay nada oculto que Dios tenga que descubrir.
- Mt. 11:21-22. (Dios conoce lo que pudo haber ocurrido)
APLICACIÓN:
El hecho de saber que Dios lo sabe todo nos tiene que llenar de confianza, seguridad y vivir en una total dependencia de Dios.
- Dios ve todas las cosas. (Pr. 15:3) Sabe todo de todos. Tanto lo bueno como lo malo.
- Conoce todas las cosas. (Sal. 147:4; Mt. 10:29-30) No aprende en el trayecto. Conoce el trayecto antes de haberlo andado.
- Conoce nuestros pensamientos. (Sal. 139:2; 44:21)
- Conoce nuestras palabras. (Sal. 139:4) Dios no depende de nuestras palabras, pero quiere que se las digamos.
- Conoce nuestros hechos. (Sal. 139: 2-3; Ap. 2:2)
- Conoce nuestras necesidades. (Mt. 6:32) Dios conoce tu situación.
- Conoce nuestras aflicciones. (Éx. 3:7)
- Conoce nuestra insensatez. (Sal. 69:5) Sabe las cosas que hemos hecho cuando no deberíamos haberlas hecho.
- Conoce nuestra devoción. (2 Cr. 16:9)
- Conoce a los suyos. (Jn. 10:14)
La adoración tiene dos modos de expresión.
- Personal.
- Congregacional.
LA AUTO-REVELACIÓN DE DIOS:
Dios le garantizó a Moisés su presencia (Ex. 33:14-15), pero esto no era suficiente, Moisés quería una nueva visión de la gloria de Dios (Ex. 33:18). Moisés sabía que la cosa más importante que el pueblo de Dios debía hacer era adorar a su Dios.
- Es muy importante conocer cómo se presenta Dios a sí mismo, cómo Dios se presenta ante el hombre, para tener una “imagen mental” adecuada, apropiada, de Su ser y así poder adorarle con todo nuestro ser.
- En definitiva, la adoración es la reacción del hombre a la revelación de Dios en Su Palabra y en la naturaleza.
Ex. 34:6-9. Así es como Dios mismo se presenta.
Estos versículos, posiblemente sean los versículos más importantes de la Biblia, y unos de los más citados en el A.T.
- Nm. 14:18., Neh. 9:17., Sal. 86:15; 103:8; 145:8., Jl. 2:13., Jon. 4:2.
Cuando Moisés recibe la revelación del carácter de Dios, reaccionó adorando a Dios.
- Jesús descendió del cielo, para revelarnos a Dios.
A lo largo de su vida, unos 33 años, Jesús nos ha revelado, con su vida y sus palabras, cómo es Dios. Juan 1:14-18
- Cuando Dios se revela en Su Palabra y en la persona de Jesús, nos encontramos con el AMOR.
Descubrimos que no es que Dios tenga amor, sino que Él ES AMOR:
1Jn. 4:16. 1Jn. 4:8. Jn. 3:16. Ro. 5:8.
El amor de Dios se desprende de lo que ama por nosotros.
Cuando “conocemos” el amor de Dios, cuando experimentamos el amor de Dios en nuestro ser, no podemos permanecer pasivos, tenemos que reaccionar. Y la adoración ha de ser nuestra reacción, como una expresión externa, producida por un amor interno, hacia la persona de Dios.
- 1Jn. 4:19. Si no recibimos de Dios no podemos honrar a Dios. No podemos fabricar lo que honra a Dios, es sólo Dios el que puede hacer eso. Todo lo que el creyente puede hacer es por su estar en Cristo. Si no, nuestra adoración no llegará más allá de donde llega el sonido de nuestra voz.
- Ro.5:5.
- Dt. 6:4-6.
- Mr. 12:28-34. Cuando Dios tiene todo de mi, entonces estoy capacitado para amar al prójimo como a mi mismo. Cuando Dios tiene todo, puedo amar hasta a nuestro enemigo.
La prioridad de amar a Dios: Dios quiere nuestros corazones.
No solamente palabras adecuadas, conductas correctas, Dios quiere más: quiere nuestro corazón, quiere que le amemos, quiere una relación íntima con nosotros.
Hemos sido creados, salvados, para amarle, para adorarle.
Esa es la ley suprema. Pablo nos dice que si cumplimos con esto, hemos cumplido toda la ley.
Nos sujetamos a quien adoramos. Si adoramos a nuestro cuerpo, rechazamos un pastel, no porque no nos guste, sino porque no queremos engordar
