Testimonio de Gary asesino de mujeres
Las preguntas de Rubén:
- ¿Qué cosas te faltan por entender de la gracia y cómo afecta a tu vida?
- Como se cuando tengo que dar gracia o justicia?
- ¿Cómo definirías la gracia en tu propia vida y cómo crees que ha impactado tus relaciones y decisiones?
- ⭐️¿Qué desafíos enfrentas al intentar vivir una vida basada en la gracia en un mundo/iglesia que a menudo valora el juicio y la condena?
- Algo común que suele suceder es que, cuando vas entendiendo la multiforme gracia de Dios, te vas dando cuenta de muchos aspectos de la enseñanza tradicional que hacen más pequeña la gracia o incluso van (paradójicamente) en contra de esta gracia. Esto presenta dos problemas importantes:
- No nos permite experimentar completamente la gracia de Dios.
- Hemos definido la gracia de tal forma que pensamos que es gracia lo que estamos dando a los demás. Y a menudo lo que derramamos es 1️⃣juicio. Si no es juicio es 2️⃣licencia. Si no son estas cosas solemos dar 3️⃣indiferencia.
- Algo común que suele suceder es que, cuando vas entendiendo la multiforme gracia de Dios, te vas dando cuenta de muchos aspectos de la enseñanza tradicional que hacen más pequeña la gracia o incluso van (paradójicamente) en contra de esta gracia. Esto presenta dos problemas importantes:
- ¿Cuál es tu comprensión personal de la relación entre la gracia y la responsabilidad individual en la toma de decisiones?
- ⭐️ ¿Cuál es el momento en el que hay que dejar de aplicar gracia y aplicar ley/justicia? A veces pensamos que hay que aplicar ley porque creemos que la gracia maleduca https://teologiayvida.org/la-gracia-y-la-mala-educacion/
- ¿De qué manera crees que la comprensión y la práctica de la gracia pueden transformar las comunidades y sociedades?
Expectativa de lo que la gracia puede hacer
Las expectativas del hijo acerca de la gracia del padre se quedaba en llegar a ser jornalero.
⭐️¿En qué cosas hacemos más pequeña la gracia de Dios?
- Querer hacer el bien para ganar a Jesús.
- Castigando por nuestro pecado. A nosotros mismos y unos a otros.
- Pensar que Dios no puede perdonar lo que hemos hecho. Pensar que nuestro pecado es definitivo. Pensar que somos culpables de nuestro pecado habiendo aceptado a Cristo.
- Pensar que Dios no nos va a tratar “igual que antes” por lo último que hemos hecho.
- Utilizar la liturgia como método de castigo. Dejar de tomar la Santa cena (Hans persona destrozó). No ir a la iglesia por miedo. Aislarnos de nuestro ministerio.
- Cuando veíamos a alguien que sabíamos que ha pecado tomando la Santa cena y nos molestábamos o pensábamos: agüita, esta persona está tomando la Santa cena y mira lo que ha hecho; es exactamente lo que hacían los fariseos. Lo que dice Jesús es que cuando veamos esa situación nos alegremos! Puede que esa persona esté camino de la restauración.
- Pensar en el cristianismo como un pacto condicional de ley donde, si obedecemos, conseguimos lo que Dios promete en vez de un pacto de gracia donde Dios ya consiguió algo que te está ofreciendo al creer.
La alegría dependiente de la gracia.
El que practica la gracia se llena de alegría. Esa alegría es dependiente de la aceptación de la gracia. Y es dependiente porque el que da gracia, la da porque ama y no puede alegrarse si su gracia es rechazada. Es como un regalo que haces a alguien y hasta que no ves la cara de la persona sonriendo, diciendo cosas como: “era justo lo que quería” o disfrutando con lo que se le regaló, no recibes la alegría de dar gracia. Quieres ver el beneficio de tu gracia en otros.
La alegría de la salvación
- ¿Crees que nuestra pobre definición y vivencia de lo que es el cristianismo es un impedimento a la gracia hacia otros?
- ¿Crees que le deseas a alguien lo que tienes tú con Dios? ¿Por qué o por qué no? ¿Tu vida con Dios es lo suficientemente buena como para querer compartirla?
- ¿Te alegrarías de que otro entrase en la vida que tú tienes? ¿Por qué? (Al margen de la idea de la vida tras la muerte)
- Creo que parte de la razón por la que los fariseos no querían a los pecadores es que lo que ellos estaban experimentando no era realmente la vida plena que buscaban.
Por otro lado, los fariseos no quería a nadie con ellos porque una comunidad amparada bajo la ley no acepta al pecador.
- En una comunidad de ley, la condición para la inclusión es la obediencia a la ley. Lo que te califica para entrar en una comunidad de ley es obedecer la ley, lo que te permite mantenerte en ella es seguir obedeciendo la ley. La desobediencia se castiga se juzga o te excluye.
- La comunidad de ley se deleita en el cumplimiento de la ley. Lo cual desemboca en muy poco deleite.
- El crecimiento de la comunidad de ley depende únicamente del esfuerzo de las personas. Tratan de mejorar con sus fuerzas.
- La comunidad de ley es experta en encontrar culpables, transgresores.
- Es muy fácil que una comunidad de ley esté enfadada con el transgresor y resentida con el que ha pecado. Además es muy fácil percibir a Dios como alguien que siempre está esperando a que hagas justicia.
- La comunidad de ley es experta en detectar los errores de los demás. Se molesta por los detalles y le encanta acusar.
- La comunidad de ley se escandaliza por que otros pequen. Es ofendida por el pecado.
- La comunidad de ley, en su afán de perfeccionar su conducta y mantener un estatus de ley para la comunidad; al darse cuenta de que esto es imposible, se ve obligada a ocultar el pecado, porque “un cristiano no peca”. Como al pecador se le señala y castiga, cada vez más los pecadores evitan ser descubiertos.
- Una comunidad de ley no muestra interés en el perdido y suele tener poco éxito en atraer a personas a Cristo porque, aunque la teoría es una cosa, en la práctica pretenderá que el que no cree cumpla una ley. Además su llamamiento consiste en cargar al no creyente con una ley.
- En una comunidad de gracia la condición es la desobediencia. Lo que te califica para entrar en una comunidad de gracia es ser un desobediente porque recibirás lo que no mereces. Te mantienes en una comunidad de gracia mientras la necesites. Es decir, mientras tengas algún atisbo de naturaleza pecaminosa. Es decir, siempre.
- La comunidad de gracia se goza en los pecadores que vuelven a Cristo. No se goza en el pecado sino en que Cristo recibe al pecador. Hay mucho gozo en la comunidad de gracia.
- El crecimiento de la comunidad de gracia está impulsado por la gracia transformadora de Dios. Es Dios quien transforma. Incontrolable. La raíz de querer cambiar es el agradecimiento no la culpa.
- En la comunidad de gracia se asume la naturaleza pecaminosa de todos. Al mismo tiempo no hay culpables. Cristo lo fue.
- La comunidad de gracia cubre multitud de pecados. No es licenciosa sino que en vez de fijarse en la manifestación del pecado entabla un diálogo que le lleve a actuar en lo profundo del problema.
- La comunidad de gracia fomenta y se alegra en la confesión porque sabe que la confesión es lo que da paso a la gracia, que es la que transforma vidas.
- La comunidad de gracia es transparente. No oculta el pecado. Entiende que no aporta nada positivo.
- La comunidad de gracia vive agradecida, el regalo que han recibido es tan grande que no pueden ocultarlo. Quieren practicar todo el tiempo la gracia porque han catado los beneficios en sus vidas del amor de Dios.
- Una comunidad de gracia quiere atraer al perdido
