Romanos 15.7-21

La tarea. 

  • 1.17 -> la justicia divina ha sido y es por la fe
    • 1.18-2.11 -> El ser humano conociendo lo suficiente de Dios se apartó de Él y lo rechazó por completo.
      • 2.12-16 -> la ley juzga a los gentiles
      • 2.25 -> La circunsición tiene valor si se observa la ley. Si no, eres incircunciso. 
    • 3.10 -> ni judío ni gentil es justo.
    • 3.20 -> nadie será justificado por la ley. mediante la ley se tiene conciencia de pecado.
    • 3.21 -> Algo nuevo! sin la intervención de la ley se manifiesta la justicia de Dios. ¿CÓMO? 22 -> mediante la fe en Jesucristo.
    • 3.22-31 -> Dios puede justificar a todos. De esta forma no se anula la ley. Se confirma.
    • 4.3 -> Algo viejo! Abraham fue justificado por la fe.
    • 4.10 -> y fue justificado antes de ser circuncidado. Por lo tanto es padre en la fe de todos, circuncidados o no. Creyó siendo indigno. la promesa no fue por la intervención de la ley, sino de la fe.
    • 4.23-24 -> Igual que a Abraham, Dios tomará nuestra fe como justicia.
    • 5.2 -> La fe nos da acceso a la gracia.
    • 5.6 -> vuelve atrás, cuando éramos incapaces de salvarnos Cristo murió por nosotros.
    • 5.9 -> Como ya hemos sido justificados SIENDO ENEMIGOS, con cuánta más razón seremos salvados por su vida. (está hablando del proceso completo de la salvación)
    • 5.17 -> el pecado da muerte, pero la salvación da vida.
    • 6.1-21 -> por tanto, si estamos vivos en Cristo, estamos muertos al pecado. El bautismo es el símbolo de que morimos con él y resucitamos con él en vida. Y el pecado está muerto. -> vive como tal.
    • 6.22 -> la vida nos lleva a la santificación.
    • 7.1-6 -> esto es posible porque hemos muerto a la ley por el sacrificio de Jesús, y hemos quedado libres de la ley. Así ya no servimos a Dios por la ley, sino por el poder que nos da el ES.
    • 7.7-24 -> El pecado usa la ley para matarnos. Y aunque queremos obedecer la ley, pecamos por nuestra naturaleza pecaminosa. Es imposible que salgamos de la esclavitud del pecado por la ley. 
    • 8.1-11 -> Así que NO HAY CONDENACIÓN para los que se han unido a Cristo por la fe. La ley se satisfizo en Cristo y el ES vive en nosotros. Ahora podemos agradar a Dios. El ES está en nosotros gracias a la justicia que está en la fe.
    • 8.12-13 -> Por lo tanto tenemos la obligación de valernos del ES para dar muerte a los malos hábitos del cuerpo. AHORA PODEMOS HACERLO.
    • 8.14-27 -> Por tanto, somos hijos de Dios y tendremos parte en su gloria y libertad plena. Nuestro cuerpo (que ahora lucha contra nosotros) será redimido. Y en el proceso el ES nos consuela.
    • 8.28-30 -> El proceso es completo. La salvación es completa. Es un pack indivisible.

RESUMEN:

  1. La justicia divina ha sido y es por la fe.
  2. Ni el judío ni el gentil es justo y ninguno de los dos puede ser justificado por la ley porque la ley simplemente se da conciencia de pecado.
  3. Pero entonces, sin la intervención de la ley, se manifiesta la justicia de Dios mediante la fe en Jesús, así se confirma la ley.
  4. Esta fe nos da acceso a la gracia.
  5. Abraham fue justificado así, por la fe y fue justificado antes de ser circuncidado. Creyó siendo indigno. Igual que Abraham Dios toma nuestra fe como justicia e igual nosotros, siendo incapaz de salvarnos Cristo muere por nosotros. Como fuimos justificados siendo enemigos, cuánto más seremos salvos por su vida.
  6. Por lo tanto estamos vivos en Cristo y esta vida nos lleva a la santificación. Hemos quedado libres de la ley, no servimos a Dios por la ley sino por el E.S.
  7. No podíamos salir de la esclavitud del pecado por la ley. Y aunque ya no somos esclavos del pecado seguimos pecando por nuestra naturaleza pecaminosa.
  8. Pero, al estar unidos a Cristo por la fe. NO HAY CONDENACIÓN posible. La ley se satisfizo en Jesús y el E.S. vive en nostros. AHORA podemos agradar a Dios. 
  9. Así que tenemos la obligación de hacerlo y lo hacemos trabajando con el E.S. para dar muerte a los malos hábitos de este cuerpo que aún nos empuja a pecar. Esta es la transformación del creyente.
  10. Pero no acaba ahí. Dios nos ha hecho sus hijos, tendremos parte en su gloria y libertad plena. Nuestro cuerpo (que ahora lucha contra nosotros) será redimido.
  11. Así que el proceso es completo: Fe -> Justificación -> Salvación -> Vida -> Libertad -> Santificación (Transformación/adoración) -> Glorificación. Este proceso es indivisible. El primer paso activa todo lo demás sí o sí. 

Recibíos significaría dar la bienvenida pero se podría entender más ampliamente como aceptaos. ¿A quién debemos aceptar? ¿Cuáles son las condiciones para aceptar a alguien? 

Al creyente. Incluso si es débil en la fe. Podríamos decir incluso: sobre todo si es débil en la fe. Esto es muy diferente al que 1) trae una enseñanza anticristiana (2 Juan 1.10) y 2) dice ser cristiano y no lo es (1 corintios 5.11).

El versículo 7 apunta hacia atrás (15.1 y 14.1), hacia la relación entre creyentes y más concretamente a la relación entre los fuertes y los débiles en la fe. ¿Quiénes son los débiles en la fe? ¿qué es una fe débil?

  • ¿Qué dos ejemplos puso Pablo?: Los que no comen ciertas cosas y los que considera unos días más importantes que otros. 
  • La Fe débil es la Fe sana que va en muletas. La Fe que CREE que no puede obtener la justicia necesaria para la salvación, la vida, la transformación y la gloria De Dios. Por lo tanto adhiere a ella una serie de prácticas que incluso llegan a considerarse necesarias para la vida Cristiana aunque obviamente no lo sean. La fe débil es la fe que no te justifica. 
  • ¿Quiénes más podrían ser los débiles en la fe en nuestra época? Teológicamente hablando, no podemos hablar de creyentes fuertes en todas las áreas y creyentes débiles en todas las áreas. Creo que es más correcto entender a creyentes débiles en ciertas áreas y fuertes en otras. Así es como nos complementamos.
    • La salud corporal. La alimentación. El ejercicio. Tu peso.
    • Las fiestas. Sábado, navidad, Semana Santa, halloween, carnavales (feria)
    • Muchas cosas dentro de la liturgia (cómo orar, tipo de alabanza, bancos, púlpito)
    • Forma de vestir (cuando no es claramente inadecuada)
    • Crianza de los hijos. (Alimentación, uso de los móviles, colegios donde los apuntas, etc)
    • Estudios en un seminario. (Si estudias o no o en cuál estudias) 
    • Biblia de papel/digital.
    • Versión de la Biblia que usas.
    • Denominación y sus prácticas. Twitter.
    • Predicadores que escuchas. Libros que lees.
    • En qué cosas inviertes tu dinero (Sobre todo si tienes más dinero que la media)
    • Interpretaciones bíblicas complicadas.

Sustitutos de la fe:

  • apologética.
  • pedir perdón.

¿Para qué nos aceptamos?

14.3 -> 15.1-2 -> 15.7 -> Aceptar a todos los creyentes es el paso previo para apoyar al débil en la fe, lo cual edifica la iglesia que, en última instancia, es la mayor expresión de adoración y glorificación hacia Dios.

¿En qué estado nos acepta Cristo? ¿En qué estado debemos aceptar al creyente? 

  • Cristo nos acepta desde el más profundo estado de rechazo y desprecio hacia Dios. Undidos en nuestro pecado.
  • Nosotros debemos aceptar (en este caso al creyente) a personas justificadas y salvas por Jesucristo. Por eso, nosotros aceptamos a los demás porque Cristo los aceptó. Los amamos porque Cristo los amó. 

¿Cómo edificamos a los débiles en la fe según el capítulo 14 y 15 de Romanos?

Normalmente el primer impulso que tendríamos cuando observamos un comportamiento que podría caracterizar una fe débil en algún aspecto de la vida de otra persona es, irónicamente, aplicar la ley; es decir, decirle que eso está mal, decirle por qué esa ley autoimpuesta no es necesaria, darle razones teológicas, etc. Pero esto sería aplicar la ley para quitar la ley. Es absurdo. Sin embargo, las herramientas de la gracia aceptan al débil en su ley (14.15-21). La misma gracia que nos acepta debe desbordarse a través del creyente para aceptar las muletas de los otros creyentes.


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