Perdonarse unos a otros. Efesios 4.32

Significados:

  1. Perdonar: Dejar de culpar a, o de tener en cuenta una ofensa. [Raíz -> Despedir, dejar atrás.]
    1. Perdonar -> borrar: borrar algo, quitarlo. [Raíz -> Destruir, sólo en hebreo]
    2. Perdonar -> cubrir: cubrir algo. [Raíz -> cubrir]
    3. Perdonar -> inducir a atravesar. [Raíz -> hacer pasar]
    4. Perdonar graciosamente -> perdonar a alguien a causa de la buena voluntad que uno tiene hacia otra persona.
    5. Perdonar -> levantar. [Raíz -> Soportar, sólo en hebreo]
    6. Perdonar -> remitir: otorgar la liberación de una obligación financiera. [Raíz -> desatar, poner en libertad]
Captura de pantalla 2023-04-12 a las 9.32.33.png

La palabra en efesios 4:32 es Jarízomai (χαρίζομαι)

En todos los demás casos el sentido de la palabra perdonar en la Biblia tienen sus raíces en ideas neutras o incluso negativas (como destruir). El sentido de las palabras en estos casos son como reacciones las cuales tengo que poner de mi parte para llevar a cabo. Podríamos verlo como los deberes de perdonar.

Pero si vemos la raíz en el griego de la palabra perdonar en efesios 4.32 vemos que es: regocijarse. De esta raíz proceden también las palabras gracia, alegría, agradecer, don o eucaristía (el otro nombre de santa cena).

El sentido de la raíz se puede ver claramente en 1 de los 5 versículos que usa esta palabra en la Biblia: 2 Cor. 2.7 -> “Más bien debieran perdonarlo y consolarlo para que no sea consumido por la excesiva tristeza”. Se puede ver cómo la consecuencia de no dar este perdón es lo contrario a la raíz de donde proviene la palabra y Pablo seguramente está haciendo un juego de palabras en griego para mostrar los inconvenientes de no perdonar. Se puede ver desde los versículos anteriores incluso. El contraste a la tristeza es el perdón. 

Ver los 4 versículos restantes y encontrar características del perdón de Dios.

  • 2 Cor. 2.10
  • 2 Cor. 12.13
  • Ef. 4.32
  • Col. 3.13

Varias características del perdón Jarízomai en los 5 versículos que se usa:

  1. El perdón es comunitario. 2 Co. 2.10. Este es el principio que subyace en las palabras de Cristo en Mateo 18.18. Hay un principio bíblico que implica que el perdón en el cuerpo de cristo, una vez concedido por uno de sus miembros, es aceptado por el resto. En el AT también se observa que si el ofendido perdona al ofensor no hay ley que le castigue. Este es el mismo principio que opera en la cruz de Cristo pero de forma universal ¿quién condena si Cristo justifica?. Esto nos puede hacer pensar que:
    1. Perdonar implica someterse a la gracia de los demás y que la gracia, cuando es dada no se rectifica.
    2. Que otro perdone debe moverme a perdonar. Debemos ser sensibles al perdón de otros para nosotros también perdonamos.
    3. Como cristianos debemos confiar en el criterio de perdón de los demás. Perdonar (genuinamente) nunca es una mala elección. Nunca.
    4. Hazte esta pregunta: Si tú pecas, y Josué te perdona genuinamente administrando en ti la gracia de Dios, ¿quién soy yo para condenarte? Es más, ¿quién soy yo para no confirmar ese perdón?
    5. La idea es, igual que el pecado afecta a todo el cuerpo (2 Cor. 2.5) el perdón también lo hace.
  2. El perdón que damos es el que hemos recibido de Dios. Efesios 4.32, Col. 3.13. Esto tiene varias implicaciones.
    1. No intentes perdonar más de lo que Dios perdonaría. Esto es lo mismo que decir esto: No intentes perdonar mal. Hay muchas razones por las que querríamos “perdonar” mal: egoísmo, evitar problemas, pasar pecados por alto, etc. Pero Dios no hace eso. Ese no es el perdón De Dios.
    2. No perdones a medias. El pago para el perdón es Cristo. El precio de la gracia es Cristo. No perdones a medias. Igual que Cristo, se ofrece por completo.
      1. Esto significa, entre otras cosas que no conviene sustituir el perdón por frases como “no te preocupes” “no has hecho nada malo” o “no me he enterado”. Las solemos hacer para quitarle hierro al asunto, pero nuestro lenguaje moldea nuestras creencias. Tenemos que:
      2. Con amor hacer entender a la otra persona que nos he hecho daño pero que la perdonamos. Tiene que saberse perdonado.
      3. Aceptar que las otras personas nos afectan y nos dañan, y hacernos vulnerables de esta forma ayuda 
    3. Perdonar es una acción divina de la cual Dios nos hace partícipes al ejercerla sobre nosotros. Lo mismo ocurre con el amor o la gracia. Y ese es el mismo principio regulador que opera en todo el cuerpo de Cristo. El cuerpo de cristo es bendecido mediante la administración de estas características divinas. Somos los propagadores de las características divinas. 
  3. Principio bíblico: A Dios le agrada que pida el perdón de manera inmediata. 2 Cor. 12.13, Salmo 51, 2 Samuel 12.13. Debería ser más característico del creyente la predisposición a pedir perdón que tratar de no pecar.
  4. Principio bíblico: Pide perdón aunque no haya evidencia de haber pecado. 2 Cor. 12.13, Job 1.5, Salmo 19.12. La intención de arrepentirse y pedir perdón es una de las formas de estar en paz con todos. Romanos 12.18.
    1. ¿Por qué? Porque conforme se avanza en la relación con Dios y con el cuerpo de Cristo los pecados dejan de ser una cuestión de blanco y negro y comienzan a tener tonos de grises. Y podemos hacer cosas buenas que hagan daño y el pecado ya no es la acción sino la falta de disposición a preocuparte por el otro. 
  5. El perdón nace del gozo. Su principio es el gozo y su consecuencia es el gozo. Parábolas de Lucas 15. 

Publicado

en

por